DISTORSIONES COGNITIVAS Y RELACIONES DE PAREJA

Las distorsiones cognitivas, conocidas como interpretaciones erróneas de la realidad, afectan a todos los ámbitos de la vida y aplicadas a las relaciones de pareja, también constituyen un posible desencadenante de conflictos.

A continuación, procederemos al desarrollo de las distorsiones más frecuentes en este tipo de situación afectivas, puesto que el primer paso para aprender a lidiar con ellas es detectarlas.

Pensamiento dicotómico ante situaciones puntuales

Se produce cuando no existen matices: todo parece ser o blanco o negro, sin tonalidades intermedias. Las valoraciones sobre nuestra pareja son categóricas. No se contempla ningún tipo de flexibilidad en la interpretación de los sucesos.

Esta distorsión elimina el equilibrio y condiciona continuamente la balanza hacia el bien o el mal. No se aceptan los sucesos como puntuales o circunstanciales, sino como actitudes erróneas o correctas en términos absolutos.

Personalización en conductas ajenas

Esta distorsión nos hace sentirnos responsables en todo momento del estado anímico de nuestra pareja y de su comportamiento. Se hacen suposiciones en base a un constante sentimiento de culpabilidad en sucesos ajenos a uno mismo y sin sopesar posibles factores externos que han podido afectar a nuestra pareja.

Atribuirse la responsabilidad de todas las reacciones sin tener en cuenta variables que condicionan dicho comportamiento ocasiona un continuo malestar personal que tendrá consecuencias negativas en la relación.

Distorsión del adivino

Consiste en anticipar acontecimientos sin criterios válidos y dando por seguro predicciones catastrofistas. Frente a este tipo de distorsión, es importante centrarse en los hechos objetivos y disfrutar del presente en lugar de angustiarse por un futuro que no podemos predecir con exactitud.

Además, con la distorsión del adivino, lo que estamos haciendo es entrar en pensamientos que condicionan nuestra predisposición ante el incierto futuro que nos espera. Damos por hecho la inevitabilidad de ciertas situaciones y podemos terminar provocando dichos sucesos.

Abstracción selectiva

La atención se focaliza en detalles muy concretos, ignorando información determinante para nuestras conclusiones. Lo más frecuente con esta distorsión es ignorar los aspectos positivos dando más importancia a lo negativo.

Se trata de una tendencia excesiva a enfatizar una característica o hecho concreto sin contemplar el contexto completo de la situación.

Afirmaciones del tipo “debería”

Partir de expectativas y asumir comportamientos que se deben dar sí o sí por tratarse de una relación de pareja. Esta distorsión lleva a exigencias impersonalizadas que generan mucha frustración.

Las ideas rígidas sobre cómo debe acontecer la vida, limita el camino a seguir y empobrece la relación. Lo ideal es conseguir un equilibrio entre las necesidades personales de cada uno para poder comprender correctamente al otro y conseguir una armonía entre ambos intereses.   

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